A pesar del nombramiento estrella como presidente del Consejo de Administración de Vueling en la persona del ex-ministro Piqué y el apoyo financiero de sus principales accionistas, parece que la compañía no termina de alzar el vuelo, y eso es malo cuando se refiere a una compañía aérea.
La empresa ha presentado ‘números rojos’ por segundo año consecutivo a pesar del cambio de dirección y ha anunciado que para hacer frente a la reducción de los márgenes provocada por la moderación de las tarifas debido a la mayor competencia y a la carestía del petróleo, ha reforzado su equipo comercial “para vender a través de agencias de viajes tradicionales” y elevar sus ventas en otros segmentos de mercado cuando hasta ahora centralizaba la mayoría de sus ventas a través de la red.
