Parece que la economía se enfría y la capacidad de consumo de las familias está en franca recesión. Pero eso debe de ser para otros sectores distintos de los viajes y los vuelos de bajo coste porque los aeropuertos españoles prevén superar la barrera de los 200 millones de pasajeros al cierre de este año, de los que 50 millones pasarán por Barajas (Madrid). Esta fortaleza deshace la tesis de crisis que auguraba el sector por la fuerte subida del crudo. La actividad de las aerolíneas regulares sube un 9%, la de low cost, un 14%. Sólo el negocio de las chárter retrocede.