El auge de las compañías de bajo coste está teniendo un curioso efecto en los movimientos turísticos de nuestro país.
Mientras que gracias a los vuelos baratos y la llegada de los mismos a cada vez más aeropuertos alternativos está haciendo aumentar el número de turistas extranjeros, el turismo nacional está viendo disminuir su importancia en cuanto a los destinos internos.
La gente, cada vez con menos dinero disponible, menos tiempo y menos periodos largos de vacaciones, está optando por los llamados city breaks, que son viajes a alguna ciudad de nuestro entorno europeo, de no más de dos días de duración, siempre establecidos sobre la base de un vuelo de bajo coste.
Tendrán que ponerse al día las ofertas de paquetes de turismo interior si quieren subsistir.
